|
Escrito por Gloria Corrons
|
|
Viernes, 10 de Septiembre de 2010 09:07 |
|

Y A K I M O T O, Las Lágrimas
Japón, 600 d. C.
us manos parecían haber nacido unidas a la aguja y a los hilos de colores. Sabían completar el efecto de un bordado con el pincel y también pintar la tela y complementarla con el bordado y sus dedos ágiles parecían conocer desde siempre la máxima simplicidad, aliada a una fantasía inagotable a la que añadía un agudo espíritu de observación, una gracia llena de ironía y una vivacidad casi infantil. La dueña de aquellas manos se llamaba Yakimoto y era bordadora en el palacio del Emperador.
|
|
Última actualización el Viernes, 10 de Septiembre de 2010 09:16 |
|
Leer más...
|
|
|
Bizancio, la superficialidad |
|
|
|
|
Escrito por Gloria Corrons
|
|
Domingo, 15 de Agosto de 2010 11:26 |
|

A R C A D I O, La Superficialidad
Bizancio, 537 d.C.
a tarde caía lenta y perezosa sobre las casas de la antigua Bizancio, que se alzaba inexpugnable y soberana sobre el estrecho del Bósforo. La ciudad a caballo entre Oriente y Occidente, acogía en el regazo de las tranquilas aguas de su puerto a las naves del mar Negro y del Mediterráneo, brindando sus muelles y almacenes a las caravanas de Asia y las reatas de Europa.
Era la hora en que los bazares bizantinos cerraban sus puertas a una bulliciosa afluencia de gente que había deambulado durante todo el día en una actividad frenética, comprando y vendiendo entre las paradas y los puestos llenos a rebosar de las más variadas mercancías traídas de todas partes del Imperio de Oriente y más allá de él: Especias de la India, sándalo de Indochina, piedras preciosas de Ceilán y joyas orientales, alfombras de Persia, sedas de la China, pimienta de Malabar, carne de Tracia, trigo de Egipto, esclavos de Venecia, cristal, esmalte y telas pintadas del Mediterráneo, lingotes de oro de Abisinia, pieles y maderas del norte.
|
|
Última actualización el Viernes, 10 de Septiembre de 2010 09:06 |
|
Leer más...
|
|
Escrito por Gloria Corrons
|
|
Martes, 22 de Junio de 2010 15:07 |
|

GODOFREDO, La locura
Los Visigodos, 460 DC
us hijos habían nacido allí, en un clima mucho más suave y una tierra más luminosa y pródiga. En aquel lugar todo era diferente, los bosques, los pájaros y también la época de la siembra y de la recolección. Los usos eran otros y otro también el ritmo de vida. Se daba cuenta de que todo lo nuevo que obtenían y lo antiguo que perdían en la nueva tierra les iba alejando de sus costumbres y que ya no eran el pueblo austero y melancólico que vivía en las orillas del Danubio.
Godofredo y su familia formaban parte del ejército de ocupación visigodo en la Península Ibérica y aunque vivían unidos a los hispanos, que constituían la mayoría de la población del país, ambos pueblos estaban separados por profundos odios. En su calidad de vencedores, los visigodos se repartieron las mejores tierras, quedando la tercera parte para los nativos.
|
|
Última actualización el Martes, 20 de Julio de 2010 11:17 |
|
Leer más...
|
|
|
Escrito por Gloria Corrons
|
|
Martes, 20 de Julio de 2010 11:18 |
|

Alí, el sacrificio
Los Beduinos, 500 d.C.
lí desconocía la plegaria y solo invocaba a Dios para obtener su ayuda en la realización de actos de pillaje y de venganza. Creía en la existencia de fuerzas hostiles unas, y amigas otras y su concepto de la divinidad era impreciso.
Los beduinos nómadas no tenían lugar donde rezar y el límpido cielo de su tierra cuajado de estrellas, era su santuario. Sentían en lo más profundo de su ser, que cada una de las rocas, fuentes y demás componentes del desierto tenían un espíritu propio que les daba vida y también sabían reconocer la presencia de espíritus maléficos que recorrían las dunas y las arenas movedizas, silenciosos e invisibles.
|
|
Última actualización el Domingo, 15 de Agosto de 2010 11:09 |
|
Leer más...
|
|
Escrito por Gloria Corrons
|
|
Viernes, 14 de Mayo de 2010 20:44 |
|

ATILA, la maldición
Los Hunos en Galia, 451 d.C.

l anciano caminaba encorvado por el peso de los años, sus pasos eran lentos e inseguros, su aspecto insignificante y humilde. Como cada mañana se dirigía a lo alto de la cumbre de la montaña cumpliendo el antiguo ritual de acudir a su cita con el Señor. Hacía mucho tiempo que recorría el mismo camino, aunque parecía ensimismado en sus pensamientos. No pensaba nada, simplemente caminaba.
|
|
Última actualización el Martes, 22 de Junio de 2010 15:06 |
|
Leer más...
|
|
|
|
|
|
|
JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL |
|
|
Quién está en línea
Tenemos 22 invitados conectado(s)
Noticias sobre catarismo en bitacoras.com
|